Descripción
Esta mezcla de madera dura ultraseca secada al horno, lista para quemar inmediatamente, debe almacenarse protegida de la humedad.
Con esta mezcla de maderas, es posible producir tanto llamas como brasas. Este tipo de madera es ideal para calefacción, tiene un alto poder calorífico y una combustión lenta.
Los troncos se cortan a 25 cm de longitud y se almacenan en un palé, lo que facilita el transporte y garantiza la cantidad de troncos solicitados.
Su pequeño tamaño la hace práctica para personas con espacio de almacenamiento limitado o para un pequeño fuego ocasional.
Esta madera extraseca es un 30 % más eficiente que la madera convencional (secada al 35 % de humedad durante 12 meses). Esto garantiza el mejor rendimiento de su aparato de calefacción.
Esta leña se fabrica en Francia, cuenta con la certificación NF y es 100 % natural.
Se adapta perfectamente a estufas de leña y recuperadores de calor para troncos de hasta 25 cm de longitud. Los diferentes tipos de madera:
Maderas duras: roble, carpe, fresno y haya.
Maderas semiduras: castaño, acacia y árboles frutales.
Maderas blandas: álamo, arce, abedul, tilo y aliso.
Maderas blandas: pino, abeto o pícea.
Cuanto más dura es la madera, más calor libera y más lentamente arde.
Dado que las maderas duras son difíciles de encender, es necesario usar leña para encender el fuego.
El carpe, el roble, el fresno y el haya son los más eficientes en cuanto a rendimiento energético, pero la mayoría produce más brasas que llamas.
La sección transversal del 90% de los troncos mide entre 5 y 15 cm. El resto de los troncos son más grandes, con secciones transversales que oscilan entre 15 y 18 cm.
Su haz contiene trozos de madera más pequeños que pueden utilizarse para encender el fuego. Esta madera, que no se ha podido eliminar mediante selección, se ofrece a la venta y no se contabiliza en el volumen.




